Sin lugar a dudas, salir a correr es una de las mejores actividades aeróbicas que podemos realizar.
Mejora el sistema cardio-respiratorio, la circulación, disminuye los niveles de colesterol, consume ácidos grasos por lo que nos ayuda a bajar de peso, etc.
Sin embargo, en un sistema osteo-muscular poco entrenado e inestable, correr es una actividad que puede llegar a ser muy nociva para nuestras articulaciones fundamentalmente.
El impacto repetido sobre articulaciones inestables puede aumentar los riesgos de sufrir inflamaciones, desgaste de cartílago articular (artrosis), tendinitis y dolores en general. Además, la presencia de estas inestablidades disminuye nuestro rendimiento y aumenta las contracturas y sobrecargas musculares.
Es por eso que entrenar para correr una carrera de 10 km por la rambla, actividad muy común últimamente, no deberia significar solamente “salir a correr”. El entrenamiento de la estabilidad de nuestras articulaciones que sorportarán nuestro peso, es fundamental.
La carga que reciben nuestros miembros inferiores al correr es hasta 250% de nuestro peso corporal. Es decir, en un hombre promedio de 80 kg de peso, sus tobillos al correr reciben una carga de 200 kg por zancada; en una carrera de 10 km aproximadamente damos 5000 zancadas con cada pierna, asi que es fácil de entender que es imprescindible que nuestros tobillos y rodillas deben ser entrenados en establilidad.
Sin embargo, la estructura que más sufre es la columna vertebral. Los últimos 2 discos intervertebrales y las articulaciones sacro-iliacas son las más desfavorecidas.
Quienes presentan hiperlaxitud ligamentaria, hiperlordosis, rectificacion lumbar, pisada en pronacion, pie plano o cavo, o quienes tienen antecedentes de lumbalgia, protrusion lumbar, y las mujeres en general, tienen que integrar aún más el entrenamiento de la estabilidad en su rutina de ejercicios.

Específicamente recomendamos:

  • Fortalecimiento de glúteo medio, aductores, cuádriceps, tibial anterior, peroneos laterales, gemelos, sóleo, paravertebrales, transverso abdominal
  • Ejercicios propioceptivos de tobillo, rodilla, pelvis y columna lumbar
  • Flexibilidad de recto anterior de cuádriceps, psoas-ilíaco, aductores, gemelos, columna dorsal, pectoral mayor y menor.

salir a correr